Memorización y exámenes, ¿realmente hay alternativas?

Recuerdo que en una ocasión, en clase de historia en tercero de bachillerato, la mejor estudiante de la clase, la que sacaba mejores notas en todo y en historia también, el profesor le hizo una pregunta muy básica que era del curriculum del año pasado. La pregunta fue: ¿Qué fue la inquisición española? No pudo responder. Pero podemos dar por seguro que ella el año pasado lo había estudiado y contestado correctamente en algún examen, pero ya después enseguida se le olvidó, porque no le interesaba, porque todos los estudiantes siempre estudiarán nada más para pasar el examen. Incluso yo. Eso siempre será así. No hay manera de cambiarlo.

Ahora bien, puedo contar otra anécdota de la universidad. Recuerdo en una ocasión algunos compañeros criticaban que dizque lo importante no era memorizar fechas sino que lo importante era el contenido del suceso y la interpretación y que por eso no había necesidad de memorizarse fechas y lugares para los exámenes de historia.

Ahora bien,  saber la fecha es importante y si tu no te sabes la fecha… ¡imagínate! es porque realmente tu no has estudiado bien el asunto. A mi me relajaban mucho en la escuela por una estrambótica habilidad que tenía: me sabía las capitales de todos los países del mundo, del país más raro y pequeño del mapa mundi yo me sabía la capital.

La gente creía que yo había agarrado un mapa y me las había memorizados todas y ya. Pero no fue así. La razón por la que yo me sabía las capitales de todos los países del mundo era porque yo investigaba detalladamente sobre cada uno de los países uno por uno. Leía su historia, veía fotos de sus ciudades, datos diversos, y entonces yo no me aprendía los nombres de las capitales memorizándomelas; es que en mi mente había una asociación de ideas, de datos, y por eso nunca se me olvidaban. Es como si tu viajas a una ciudad de un país, nunca se te va a olvidar el nombre de esa ciudad, porque viste muchos lugares de ahí. Yo viajaba mentalmente a cada país del mundo e investigaba sobre ellos, todo lo investigaba.

Entonces el punto es que si tu no te sabes la fecha y el lugar de un suceso histórico es porque ese suceso realmente no te interesa, no lo asimilaste bien, porque la asociación viene automáticamente. Aunque los exámenes fuerzan a la memorización, también es una forma de demostrar más o menos lo que sabes. Es imperfecta pero no del todo mal.

No hay mentira en ningún lado. Un examen demuestra que tu sabes algo, pero también puede no demostrar nada, porque es muy fácil memorizarse un lugar y una fecha y ya.

Ahora bien, ¿qué es lo que se sugiere, cual es la alternativa que se está planteando? ¿Eliminar los exámenes?

Los exámenes son como los partidos políticos, todo el mundo siempre los critica pero nadie quiere ni puede salir de ellos.

La tarea de pedagogía no es para nada fácil. Se puede tener al mejor profesor del mundo en tal materia pero sencillamente es muy difícil impartir clases a una población de estudiantes con talentos e intereses tan diversos. La gran deficiencia en conocimientos básicos de historia no era solo de aquella estudiante que sacaba las mejores notas, sino también de otros compañeros, que tenían las mismas deficiencias, memorizadores o no, estudiantes regulares o malos. Es decir que el no esforzarse mucho por memorizar y tener un profesor capacitado tampoco es garantía de éxito.  Pero esto no quería decir que ellos no tuvieran talentos en otras áreas como en matemáticas ni que fueran brutos. Sencillamente no tenían interés o la madurez suficiente para captar la importancia de estos temas en aquella época de sus vidas; porque todos perciben el mundo de maneras distintas, no todos saben o tienen la misma capacidad o madurez de valorar un acontecimiento histórico. Algunos desarrollan esas habilidades o intereses más tarde, así mismo como algunos en primaria aprenden a leer fluidamente más temprano y otros mucho más tarde.

El problema con el sistema escolar es que les permite avanzar hacia otros cursos (aceptando implícitamente la diversidad de habilidades) aun si tengan deficiencias en ciertos aspectos, pero en los demás niveles se da por sentado que los estudiantes manejan perfectamente los tópicos ya tratados, cuando en realidad se les olvidan en gran parte (dependiendo de la habilidad de cada cual).

Es por eso que la implementación de un sistema nacional de evaluaciones anuales (en vez de cada 4 años) sería una buena idea.  Así no se dejan atrás los temas que son básicos y que se han tratado antes y así también no se llega a un cuarto de bachiller a tratar de evaluar los cuatro años de una sola vez, sino que se van evaluando anualmente y viendo las deficiencias de los estudiantes y trabajándolas. Véase: Sistema estandarizado de enseñanza vs. streaming

Ahora bien, se critica que los exámenes solo llevan a la memorización y no incentivan la capacidad crítica y creativa o la innovación. Pero si atendemos que todos los estudiantes tienen habilidades distintas ahí está el problema. Debemos desarrollar un sistema en donde los estudiantes aprendan los conceptos básicos de cada materia. Que salgan de la secundaria sabiendo algo. Especialmente en matemáticas. Para las matemáticas se necesita de mucha práctica para no olvidar los procesos, es como el aprendizaje de un lenguaje, y para esa práctica matemática se necesita disciplina y evaluaciones constantes. Las matemáticas no son como la historia. No hay videos documentales. Tampoco hay juegos. Para dominarla fundamentalmente se necesita de práctica constante, incluso en los conceptos básicos solamente, como factorización y despejes. También para aprender a leer y escribir sin faltas ortográficas se necesita de mucha práctica y repetición, sobre todo en primaria. Fíjense en un dato curioso: Singapur lidera la calidad educativa en los TIMSS y PISA, y sin embargo, el mismo director de la Agencia para la Ciencia, Tecnología e Investigación de ese país se quejaba de que los estudiantes memorizaban mucho. De hecho, todas las comunidades asiáticas son altamente memorizadoras, pero al mismo tiempo también son muy innovadoras en ciencia y tecnología. Véase:  ¿Qué tipo de educación queremos? ¿Para qué?

Siempre se ha criticado mucho eso de que el sistema escolar prepara los estudiantes solo para memorizar, pero es que realmente el sistema no puede ir mucho más allá de eso. Una cosa es el debate teórico analítico y otra cosa es la práctica. Porque lo de la capacidad crítica y creativa depende fundamentalmente de uno mismo y no del profesor o del sistema educativo, depende de tus talentos y del desarrollo y dedicación personal que le des tu mismo a ellos. Decía el escritor liberal Ludwig von Mises que: “La sociedad no puede contribuir en nada para la crianza y crecimiento de los hombres ingeniosos. Un genio creativo no puede ser entrenado. No existen las escuelas para la creatividad. Un genio es precisamente un hombre que desafía todas las escuelas y reglas, que se desvía de los caminos tradicionales de la rutina y abre nuevos caminos a través de zonas antes inaccesibles. Un genio es siempre un maestro, nunca un pupilo; es siempre auto-hecho”.

La realidad es que el sistema escolar no puede hacer mucho más allá de solo proporcionarte las herramientas. El sistema de notas y exámenes nunca desaparecerán. Algo tiene que hacerse para evaluar la enseñanza de alguna manera. Si un estudiante odia la historia eso no es justificación para que no aprenda algunos conocimientos básicos; también hay alternativas audiovisuales muy efectivas. Pero si fuera en matemáticas ahí sería más difícil. Aprender a redactar y elaborar informes eso hay que practicarlo y evaluarlo constantemente. No está mal hacerlo. Cuando el estudiante sea más adulto y tenga más madurez quizá obtenga más interés por la historia y literatura, pero no se puede dejar salir al niño sin aprender cosas básicas o por lo menos hacer un esfuerzo para salga sabiendo lo que más pueda de acuerdo a su capacidad. No se pueden eliminar los exámenes como muchos insinúan actualmente.

La disciplina y la sistematización siempre serán necesarias y parte fundamental del sistema educativo, lo que no hay que llevar al extremo esto, de manera que el sistema no impida a los estudiantes el cultivo personal de sus propios talentos o habilidades más allá de la estandarización de la escuela. Que haya sistematización no quiere decir que eso cohíba el autoaprendizaje, tampoco la innovación y capacidad creativa. Hay estudiantes que tienen el don para aprender y explorar por sí mismos, pero hay estudiantes que no. Es decir, no todos los estudiantes pueden ser potenciados satisfactoriamente incluso con el sistema que más empeño ponga en la autoexploración. Sin embargo hay estudiantes que pueden ser potenciados efectivamente con sistematización y disciplina, pero hay otros que no. Pero incluso teniendo un estudiante mucho talento para alguna área además de ser naturalmente inquisitivo y autodidacta, incluso a este la sistematización le ayuda; porque al trabajar sistemáticamente todos los tópicos, no se quedan lagunas.  Un sistema demasiado laxo puede ser contraproducente en cierta área tanto para los que no tienen talento como para los que lo tienen, y la misión de la escuela es que los estudiantes adquieran conocimientos básicos en todas las áreas.

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